RESUMEN DEL XII CURSO DE VERANO DE HELDUAK ADI!

CURSO DE VERANO. Donostia 22, 23 y 24 de junio

PROFUNDIZAR EN EL ESTADO DE BIENESTAR Y ADECUAR LAS NUEVAS REALIDADES A LA VIDA PLENA EN LA VEJEZ. RESUMEN. Elisabet Arrieta

A través de nueve ponencias hemos logrado dibujar el escenario de los retos globales actuales, también el más cercano, incluyendo algunas propuestas de actuación. Indudablemente vivimos tiempos de incertidumbre que deberemos abordar empleando con eficacia todos los recursos disponibles, incluido el vasto potencial de las personas mayores.

 

1.- El momento más duro de nuestra historia. ¿Habrá más? Rafael Bengoa.

Hay un elemento clave para entender lo que está pasando, y es que llevamos ya tiempo sabiendo que hay saltos de organismos patológicos del mundo animal al mundo humano. Bengoa nos hablaba de la pandemia como de un reto de la historia sanitaria y social. En lo sanitario ha sido un test de esfuerzo, no ha sido una simulación. Nos ha encontrado no equipados, nos ha sorprendido, y hemos reaccionado con arrogancia. Por añadidura, se han generado importantes retrasos en la atención sanitaria a las personas enfermas de no Covid, con la consecuente demanda creciente, que en este momento se está acumulando. El 70% de la mortalidad por Covid ha afectado a personas por encima de los 65 años: ha sido muy impactante. Ha habido demasiada gente sin voz, gente que no ha podido defenderse precisamente por su situación de vulnerabilidad. Ha habido personas que han muerto a causa del modelo asistencial, no solo por el Covid; por un modelo asistencial que hay que repensar y corregir muy rápido -conectar mejor las residencias con atención primaria, mejorar la estrategia de cronicidad…-. Se debe considerar la amenaza de la aparición de más variantes en el futuro. El 75% de las enfermedades infecciosas que emergen son de origen zoonótico. La pérdida de hábitats naturales (causado entre otros motivos por el cambio climático y el mal uso de la naturaleza) favorece que los animales  se acerquen a las ciudades y se produzca el salto de las enfermedades de los animales a humanos. Por tanto, es preciso conectar la veterinaria con la salud humana, para controlar la clínica de los animales antes de que llegue la infección a humanos. En otro orden de cosas, se ha comprimido 1 década de progreso científico en 12 meses a raíz del Covid, lo que no se ha dado en el ámbito político. Y hace falta un cambio de comportamiento entre los políticos. Necesitamos unos políticos que sepan manejar la complejidad. En cinco años se han dado 335 saltos de animales a humanos: volverá a pasar, es un hecho inevitable. Pero es deseable que el siguiente virus no nos pille en la misma situación. Y esto nos exige una evaluación seria de todo lo que ha acontecido, lo que, de momento, no se está produciendo. Aún no se está haciendo en España, ni en Euskadi una evaluación seria de lo que ha sucedido. En Europa somos vulnerables por unas razones muy concretas: Estamos muy conectados los 25 países, 19 están hiperconectados; tenemos además un gen Neandertal que nos hace más vulnerables. Para sentirnos más seguros hay que preparar un plan B, con alertas rápidas. Se hablaba de reforzar los sistemas de alerta de salud pública, y reforzar la sanidad y los servicios sociales, reforzar sobre todo la atención primaria y la atención de la cronicidad. También destaca la responsabilidad individual de cuidar nuestra salud, como individuos y a nivel personal, los autocuidados. La prevención es fundamental y debe comenzar a los 13-14 años. Los centros de cuidados tienen que ser nuestros domicilios, no tanto los hospitales, aunque los presupuestos ahora dicen justo lo contrario. Debemos superar las desigualdades y aumentar nuestras capacidades para lo inesperado. Euskadi, como comunidad autónoma, puede ser pionera en el abordaje de los nuevos retos, a través de un pacto de país para hacer las cosas de otro modo.

 

2.- EL CAMBIO CLIMÁTICO: EL CUMPLIMIENTO DEL ACUERDO DE PARÍS 2015. Elisa Sainz de Murieta.

La referencia del origen del cambio climático la tenemos que ubicar en 1880, que es cuando se empieza a utilizar, de manera masiva, la quema de combustibles fósiles, durante la revolución industrial. La emisión de CO2 a la atmósfera se incrementa exponencialmente a partir de ese momento, alcanzando niveles desconocidos en la historia de la tierra, y continúa subiendo. Desde ahí hasta ahora tenemos diferentes indicadores del calentamiento de la tierra, como el ascenso del nivel del mar, el efecto invernadero o la pérdida de hielo ártico. El cambio climático básicamente incrementa la probabilidad de que ocurran situaciones extremas más a menudo, tanto que hay 30 veces más riesgo de olas de calor, más extremas y más prolongadas en el tiempo. El cambio climático tiene efectos sobre la salud de las personas y también sobre nuestros ecosistemas, al tiempo que afecta sobre los sistemas económicos e infraestructuras. En términos económicos, podemos hablar de una pérdida incluso de un 3% del PIB. Hay países que, aún siendo los menos responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero, a día de hoy son los más vulnerables. Por ejemplo, se han reportado unas pérdidas millonarias de 10 mil millones por las inundaciones de 2022 en Alemania, mientras que las recientes inundaciones de Bangladés dan como saldo 2 millones de personas sin hogar. La preocupación por este tema no es nueva. La primera conferencia sobre clima se celebró en Ginebra en 1979. En 1988 aparece el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), seguido de diferentes conferencias o cumbres sobre el clima en -90, -92, -95 y 1997, cuando por fin los países asumen un compromiso de reducción de emisiones (Protocolo de Kyoto). Tras varias cumbres sobre el clima, finalmente, el 2015, se alcanza un acuerdo sólido: el Protocolo de París. En París se establecen tres objetivos claros: el primero, el de mantener la temperatura global por debajo de los dos grados y hacer esfuerzos máximos para que no supere el grado y medio; el segundo objetivo aumentar las capacidades de adaptación a los impactos y la resiliencia. Y, en tercer lugar, movilizar los flujos financieros necesarios para responder a esos dos objetivos anteriormente indicados. Además, cada país asume unos compromisos concretos que son revisados cada cinco años, pero estamos muy lejos de lo que el Acuerdo de París planteaba, a pesar de que tenemos conciencia de que es más barato aplicar políticas para prevenir las incidencias climáticas que afrontar sus consecuencias.

 

3.- LA CREACIÓN DEL FONDO ECONÓMICO EUROPEO EN UN CONTEXTO DE REDISTRIBUCIÓN DE LIDERAZGOS GLOBAL. Juanjo Álvarez.

Es la primera vez en la historia, en esta discontinuidad histórica, en que pandemias, innovación tecnológica, digitalización y guerras (en la actualidad la de Ucrania) se han combinado a lo largo de los años: estamos en una situación catártica y fuera del relato controlado. ¿Pero cómo podemos hablar en esta situación de un Estado de bienestar europeo? Europa a día de hoy no tiene creencias supranacionales, hay intereses nacionales, la solidaridad europea es una solidaridad inducida por intereses y por egoísmo. En realidad los Estados son demasiado grandes para asuntos pequeños y demasiado pequeños para problemas grandes. Los 27 tienen 27 sistemas de protección social. Europeizar Europa supone que no nos podemos quedar únicamente en los mínimos de cada Estado y luego que cada cual haga lo que pueda. Se nos ha hablado de la necesidad de volver a la localización y no tanto a la deslocalización de las empresas. Dejar a cada estado su toma de decisiones tiene peligros consustanciales que en este momento en Europa afloran: Alemania y Francia, por ejemplo, han tomado decisiones absolutamente contrapuestas sobre los modelos energéticos. Francia apuesta más por las nucleares. Alemania ha dicho que no a las nucleares, pero está consumiendo más carbón. No hay europeización en algunos temas . Europeizamos la PAC -Política Agraria Común- pero no hay política energética común europea, como no hay una estrategia común europea en torno a la migración.  A pesar de los muchos déficits que tiene Europa, los modelos alternativos (Brasil, Estados Unidos, Rusia, China…) en general no nos atraen demasiado. Potenciar la Europa que reconocemos, mejorar la Europa que conocemos, potenciar lo europeo, es fundamental. Y eso exige acuerdo entre los 27, no podemos hacer lo que cada uno de los Estados desea. La ciudadanía no pinta nada. El Parlamento europeo no pinta nada en su gobernanza. Estamos unidos en la diversidad: Se ofrecen ayudas económicas y a posteriori, cada Estado hace lo que considera. Esa es la situación que habría que superar. Europa es la boya a la que nos aferramos. Estamos en una situación de complejidad en la toma de decisiones. Sin embargo, y a pesar de todo, si no existiera Europa la deberíamos inventar.

 

4.- LAS PENSIONES Y EL COMPROMISO DEL ESTADO. Eduardo García Elosúa.

Con carácter introductorio, García Elosúa aborda la idea del ataque a las pensiones públicas como hecho recurrente. No es de ahora, ni es de ayer sino desde hace mucho tiempo. Desde finales de los años 80, las grandes instituciones financieras, aseguradoras, etc. se dieron cuenta de la gran potencialidad de los fondos de las pensiones y de la seguridad social de manera que consideraron que parte importante de los mismos pasara a ser gestionado por esas instituciones privadas. Ahí nace el debate de la sostenibilidad de las pensiones, que García Elosua insiste en que nada tiene de académico y técnico: se trata de un debate político, profundamente ideológico. Y de su cuestionamiento se encargan dos grupos: por un lado quienes defienden reducir drásticamente el papel de las políticas públicas, especialmente la protección social, y reduciendo los impuestos, y otro grupo de “expertos independientes” vinculados laboral o económicamente a quienes se dedican a vender sistemas privados de pensiones. En este grupo aparece con insistencia el Banco de España, cuyo servicio de estudios elabora periódicamente estudios alineados con estas tesis. Tras la reforma de las pensiones en 2013, realizada sin ningún acuerdo, estos grupos de presión querían aún más, recortando definitivamente las pensiones. También tras la derogación de la reforma de 2013 acordada en  julio 2021 entre diversos agentes sociales, gobierno y empresarios, y la aprobación de otras medidas que sitúa el tema de las pensiones en otra situación muy diferente, estos grupos de presión han vuelto a aparecer con fuerza, esta vez hablando sobre la revalorización de las pensiones, aprovechando el contexto de inflación provocado por la crisis energética y por la guerra de Ucrania. Contra la revalorización de las pensiones y el mantenimiento del poder adquisitivo insisten con criterios actuariales, pero nosotros defendemos un sistema de reparto. Hay que responder a dos cuestiones: qué nivel de cobertura queremos y cómo se financian. Las pensiones deben financiarse con las cotizaciones, y en caso de necesidad, ser complementadas por los Presupuestos Generales del Estado. Respecto a los sistemas de pensiones privadas, tienen que ser complementarias, porque las pensiones tienen que ser públicas. El gran reto de las pensiones es la revalorización y también el mantenimiento del poder adquisitivo de esas pensiones. La contribución fiscal con equidad, progresividad y suficiencia y proporcionalidad son claves. Nos hablaba Eduardo de cuál es esa proporcionalidad, cuál es esa suficiencia. Esto es importante porque en la única fuente de renta de una parte de la población cada vez más numerosa, y que contribuye de modo considerable a la dinamización de la economía. Históricamente, tras un largo periodo de no intervención, en el s XIX se ponen en marcha leyes reguladoras del trabajo infantil, el trabajo de las mujeres o la duración de la jornada, además del reconocimiento de los sindicatos en Inglaterra. Es a partir de los 80 del siglo XIX, con el auge de los sindicatos, que se ponen en marcha diversas y muy iniciales políticas sociales. Se hablaba incluso de Bismarck, que fue un militar alemán, que durante esta década puso en marcha los primeros pasos para esas medidas de protección y protección social (seguro obligatorio por enfermedad, accidentes, vejez e invalidez). En el caso español, en 1883 se crea la Comisión de Reformas Sociales el Instituto Nacional de Previsión, pero no fructificó. Por ello se crearon las Sociedades de Socorro Mutuo o Mutualidades. En el libro Historia de la Protección Social en España se distinguen 5 etapas: Desde el año 1908-1918 el INP, el estado de los seguros sociales del 1919-1939, el franquismo social 1939-1962, el nuevo Instituto de Previsión INP 1962-1978 y, ya en democracia, el sistema de protección social que actualmente conocemos desde 1977-2008. No era evidentemente tal como lo conocemos ahora, pero en el sistema de protección desde el 1978 hasta el 2018 ha habido momentos claves. A partir del año 1978 y con la Constitución Española ya reconocida y suscrita, se constituyen cinco organismos: la Tesorería General, el Instituto Nacional de Seguridad Social para las Pensiones Públicas, el INEM (hoy SEPE), con el tema del desempleo, el INSALUD para las prestaciones sanitarias y el INSERSO actualmente Imserso para la gestión de servicios sociales. García Elosúa insiste en la idea de que cada vez que el gobierno ha dependido de la derecha ha habido tendencia a eliminar las previsiones de asistencia. En el año 1985 se plantea la primera reforma de las pensiones -de manera unilateral por Felipe González-. En el 1995 se alcanza el pacto de Toledo, el único pacto de Estado en vigor, que se revisa en 2003, 2010, y 2020, la suficiencia y la sostenibilidad, como retos. En 2013 ésta última una reforma unilateral liderada en su momento por el PP. El mandato constitucional hace referencia a la suficiencia de las pensiones. Y ahí entran también algunos elementos importantes a tener en cuenta, como la evolución demográfica y la llegada a la jubilación del baby boom (que va a suponer la subida de más del 50% el número de pensiones en los próximos 25 años). Reto que no es nuevo, y que tiene principio y fin: A partir del año 2060, a causa de la baja de natalidad, se reducirá también el número de pensionistas y el nivel de gasto respecto al PIB. Ahora mismo necesitamos un compromiso político, un acuerdo de pensiones que se sustente en el tiempo sin que haya modificaciones cada poco tiempo. El Pacto de Toledo es necesario pero no suficiente. En NO acuerdo solo genera recortes. Sobre la financiación, el ponente defiende la mixta, dependiente de cotizaciones y complementadas por los impuestos.

 

5.- MEDIDAS PARA LA ADAPTACIÓN DE LA SOCIEDAD AL ENVEJECIMIENTO: NUEVO MODELO DE GOBERNANZA. Rafa López Arostegui.

El nuevo modelo de bienestar vendrá de la mano de un nuevo modelo de gobernanza. Los Consejos en la administración (Diputaciones, Aytos…) son órganos consultivos de un determinado departamento, para escuchar a las personas a las que dirige sus políticas. Y ahí quedan. Ha sido lo habitual hasta ahora. No son órganos colegiados en los que hay una toma compartida de decisiones de cara a establecer iniciativas en común. Rafa refiere que las administraciones quieren, están de hecho comenzando a trabajar de otra forma. Otro concepto que la Ley del 3er Sector de Euskadi extiende a todo el sector social y a todas las asociaciones -también las de las personas mayores- que es la idea del diálogo civil: el derecho a participar de las personas destinatarias de las políticas, en todas las fases del proceso (diseño, desarrollo y evaluación). A partir de aquí surgen otras herramientas como son las mesas del diálogo civil.

En la actualidad, las políticas para personas mayores están dirigidas a las que tienen dependencias, que suponen un 20% del sector. Rafa López Arostegui traslada que las propuestas trabajadas desde la mesa de diálogo civil están orientadas a trabajar con todas las personas mayores, también con las personas mayores autónomas, que representan el 80% del sector, empezando a dar un giro al déficit en las políticas con las personas mayores.

El gobierno, en su diagnóstico, concluye que el actual estado de bienestar no nos sirve y es preciso adecuarlo a las tres transiciones o retos: lo demográfico-social, lo tecnológico-digital y lo ecológico-ambiental. Tres retos que además confluyen. Hablaba de esa transformación del estado de bienestar que pasa por el envejecimiento de la población, que empieza pronto (a los 30 años) y se puede gestionar desde los avances científicos, desde los sistemas de protección social y también desde los autocuidados. La vida es larga, pero no es tan larga libre de discapacidad (a partir de los 80 años). Entre los 60 y los 100 hay varias generaciones muy diversas, incluso intrageneracionalmente la diversidad es enorme. Hay que prestar atención a la desigualdad y a las situaciones de discriminación múltiple: género, edad, origen y nivel de autonomía. Las nuevas generaciones perciben lejano al sector público: buscan un nuevo modelo de relación con el sector público. La jubilación no es un hito de tránsito para tod@s, pues muchas mujeres no tienen un trabajo fuera de casa. Sí lo es el tránsito de la autonomía a la dependencia. La del nido vacio es otro hito de tránsito. Para todas las personas, a lo largo del ciclo vital, hay multitud de itinerarios. Socialmente sería importante también trabajar sobre la cohesión intergeneracional: no asociar determinados recursos necesariamente a la edad. Romper con el edadismo. El problema social no son las personas mayores: sí lo es el equilibrio demográfico y el relevo y cohesión intergeneracional. La autonomía es un objetivo para toda la vida: la vida plena hasta el final. La atención primaria (Ayto) y secundaria (Diput), en la comunidad y el cuidado institucional deben reforzarse (el 30% del gasto del sistema vasco de servicios sociales se dedica a las residencias de personas mayores -300M€ de 1.000M€-).

Nuestro actual modelo de bienestar es familista, pues los cuidados descansan principalmente en las familias. Hay una estimación del gasto que supondría asumir el cuidado que se realiza en las familias: sería pasar de 1.000M€ a 4.000M€. (sist. educativo 3.000M€ sist. sanitario 5.000M€): Inasumible. Sin embargo no podemos seguir descansando en este modelo familista: una mujer cuidando 24 horas al día 365 días al año -no justo, no sostenible-. No estaría bien, ni sería justo. Necesitamos profundizar en un modelo de bienestar propio, sustituyendo el familista por otro basado en la responsabilidad pública y la colaboración entre sectores (público, privado-lucrativo, privado-social y comunidades-familias), pero con responsabilidad y liderazgo públicos: desfamilizar y desfeminizar los cuidados. Si no se consigue, el sistema de servicios sociales hará crack antes de 2030. En relación a los distintos modelos de estado de bienestar existentes nos indicaba que hay cuatro grandes modelos (Mediterráneo-familista; Escandinavo-responsabilidad y gestión pública directa; Centro Europeo-modelo alemán-subsidiariedad del Estado, que responde cuando no lo hace la sociedad civil; Anglosajón-big society, responsabilidad residual del sector público, sin cartera de servicios públicos). El GV propone adaptar el estado de bienestar a las 3 grandes transiciones y los tránsitos vitales para garantizar el ejercicio de los derechos subjetivos-exigible ante los tribunales-, desde la cooperación de los 4 sectores. Modelo que considere las 4R: Reducir el cuidado familiar, reconocer los cuidados-ponerlos en valor-, redistribuir los cuidados y representar -dar voz a las personas que cuidan-. El sistema Vasco de Servicios Sociales es un sistema mixto (los servicios pueden tener gestión pública o privada, a través de contratos, convenios o conciertos). El modelo mixto y el modelo comunitario de atención están estrechamente conectados. Pero el nivel de responsabilidad pública es enorme: es la administración la que asigna los recursos, los inspecciona, los supervisa, los orienta…

Nosotros pretendemos un modelo más mixto, escogiendo aquello que nos parece más interesante de cada uno de los modelos. Los principios de los modelos desde la autonomía y la autodeterminación, la responsabilidad personal pasando por la ciudadanía, como decía él, con responsabilidad, justicia, solidaridad, cohesión social como fruto de la equidad. Lo público como patrimonio de todos y de todas y lo común como espacio de cooperación, nos lleva a situarnos en nuevos valores, como son la soste-vida-bilidad. O sea, vivir para vivir bien, vivir para vivir todas. Vivir una vida plena y la ética del buen vivir – vínculo y compromiso con otras personas, las próximas generaciones y la naturaleza -. La vida plena como construcción de la propia persona a lo largo del ciclo vital, con especial cuidado en los momentos de tránsito, en tiempos de libertad, incertidumbre, en tiempos de oportunidades y de desigualdades, en tiempos de conexión, de desvinculación y también de soledad, en tiempos de individualismo y cosificación. En este momento, los recursos económicos se están concentrado en la etapa adulta y en las personas mayores. Existe un déficit de políticas públicas con personas mayores, faltan políticas transversales, sectoriales -no solo salud y servicios sociales-, recursos de apoyo a itinerarios vitales largos, abiertos y diversos.

Nos hablaba de desarrollar nuevos servicios ligeros, flexibles, próximos, orientados a acompañar a las personas de forma personalizada, integral, controlada… particularmente en los tránsitos vitales. Insistía en la idea de Euskadiko Adinekoen Batzordea (con 3 líneas de actuación. Altxor 7.0 -servicios para PM-, Bizitza Betea -Formación para PM- y Helduak Zabaltzen -centros sociales para PM-), la nueva Estrategia Vasca de Envejecimiento CON las Personas Mayores y hablaba también del Euskadi Lagunkoia y la Agenda Nagusi.

 

6.- DESARROLLO DE LA LEY 1/2013, SOBRE EL APRENDIZAJE A LO LARGO DE LA VIDA. Neli Zaitegi.

La UNESCO ya habló en 1999 en Seúl sobre el aprendizaje a lo largo de la vida. La Estrategia Europa 2020 lo recoge. En Euskadi la Ley de aprendizaje a lo largo vida se aprueba en el 2013 pero no se publica el decreto que la desarrolla hasta el año 2019. Es la única faceta recogida en los ODS -en la parte de la agenda Mundial para la educación 2030- en la que no aprobamos en Euskadi. La formación permanente es una prioridad en Europa. La cumbre de Oporto 2021 recoge como uno de sus 3 objetivos principales que al menos un 60% de la población adulta debe participar en actividades de formación cada año. Actualmente en Euskadi lo hace solo el 30%. La idea de la formación permanente es un desarrollo de lo que dice la Ley 1/2013. La Ley recoge que se debe garantizar a toda la ciudadanía vasca el acceso universal, en condiciones de igualdad, la adquisición de las competencias básicas que precisa para su desarrollo personal y para la inclusión e integración social. La idea de estudiar a lo largo de la vida como una idea fundamental que es aprender, seguir aprendiendo siempre, orientado a la vida plena y el desarrollo personal: trayectorias de formación adaptadas a las necesidades e intereses personales. Frente a los nuevos retos sociales: el cambio permanente, la globalización, la digitalización, el cambio climático… es preciso aprender a vivir en la incertidumbre: se generan hoy dilemas morales, cambios en las relaciones, en el trabajo, que generan intoxicaciones y manipulaciones. Actualmente las habilidades y conocimientos caducan cada vez más rápido y la transformación tecnológica y digital está revolucionando la vida de todas las personas. El aprendizaje es la adquisición de nuevas conductas, mejor adaptadas a la realidad cambiante (avances científicos y tecnológicos, nuevos dilemas morales, cambios en las relaciones, el trabajo, la economía, las costumbres, infoxicación, manipulaciones…). Educar para transformar socialmente nuestra realidad es un hecho: Ciudadanía -justicia social y sostenibilidad- y ciudadanía -ética de cuidado-. Educar es dar herramientas para interpretar nuestra realidad desde los valores, los conocimientos y los procedimientos. Educar para la transformación social: es preciso promover la formación de personas críticas y creativas, conscientes del mundo que les rodea y con las herramientas necesarias para crear una sociedad más justa, solidaria y sostenible. Venimos de los paradigmas de la acumulación -tener-, el éxito -fama y reconocimiento y el poder sobre otras personas. “Hoy se educa para consumir y competir”. Si queremos transformar, necesitamos otros paradigmas: excelencia -sacar lo mejor da cada una de nosotras-, equidad y compasión. El territorio virtual es tan real como el presencial.

 

7.- ESTADO DE BIENESTAR E INMIGRACIÓN: RETOS DE FUTURO. Iñigo Lamarca.

El Estado de bienestar depende de las prestaciones que un Estado ofrece a los que lo precisan, lo cual está directamente relacionado con los impuestos y la aportación a la seguridad social en relación a su PIB. Según Eurostat, Dinamarca es el país europeo con la tasa más alta: 47,6%. España tiene una tasa 10 puntos inferior, 37,5%, por debajo de la media europea, por debajo incluso de Grecia – 41,3%- y Portugal – 37,6%-. El sistema financiero globalizado ha crecido enormemente, llegando a ser 5 veces más que la economía productiva y esta última se ve afectada por la primera, que funciona de modo totalmente liberalizado y sin control –“es un casino”-… Por otra parte, la economía productiva deslocalizada tiene también grandes riesgos sociales. Lamarca denuncia el capitalismo neoliberal que está cogiendo cada vez más fuerza, frente a la economía social de mercado, más regulada y orientada a proteger los intereses sociales. Algunos sectores de las clases medias y trabajadoras se han echado en brazos de la extrema derecha populista y estigmatizan a las personas inmigrantes como causantes de sus males. Lamarca habla de las tensiones en el Estado de bienestar o social por las migraciones en un mundo globalizado. Conflicto social que en principio se entendería como una situación generada también por la estigmatización de determinados colectivos, que no es algo nuevo, es parte de nuestra historia. Pero el flujo de las personas migrantes y de aquellos que buscan refugio ha aumentado en los últimos años. El ser humano ha sido migrante siempre. La experiencia de la colonización está ahí: Canadá, Estados Unidos están poblados de descendientes de colonizadores europeos, la diáspora de las vascas y de los vascos… Siempre ha habido movimientos migratorios. Lamarca habla del choque cultural y de los estigmas que tienen que ver con que “me quitan el trabajo y las ayudas sociales”. Un 11% de la población española es migrante, en Euskadi lo es un 7%, a pesar de contar con mejores subsidios que en el resto del Estado. Este dato desmiente que los inmigrantes se muevan en busca de subsidios: el principal reclamo a la hora de buscar nuevas oportunidades para mejorar su situación -incluso para conservar sus vidas- es el poder contar con familiares o amigos que les acojan en los lugares de destino, donde pretenden trabajar. Los inmigrantes realizan los trabajos desechados por los autóctonos; tampoco es cierto que los locales no accedan a las ayudas, sucede que éstos tienen menor visibilidad. Sin embargo algunos sectores necesitan mano de obra. Nosotros somos los primeros interesados en que haya inmigrantes. Entre otras cosas porque son también los que van a mantener nuestro estado de bienestar. Contando todo el trabajo sumergido que realizan las personas inmigrantes, su aportación a las economías del sur de Europa se estima en 20% ó 30%, que además, a día de hoy todavía, no cobran pensiones. Recalca el resurgimiento de la extrema derecha y la xenofobia. La pirámide poblacional se está invirtiendo, el Imserso se satura y las guarderías se cierran. Se habla del aumento de la esperanza de vida: Diez años en los últimos 40. Hay demasiadas incógnitas de cara a futuro. Las sociedades van a cambiar mucho. Lamarca advierte de que si no se respetan y salvaguardan los derechos de las personas inmigrantes, la democracia y el Estado social se autodestruirán. Nos habló de la fiscalidad, la cooperación y la escala europea como elementos clave. Y toda la previsión de cara, no a corto plazo, sino a largo plazo.

 

8.- FORTALEZAS Y DEBILIDADES DEL MODELO DE CUIDADOS DE LARGA DURACIÓN (CLD) EN EUSKADI. Joseba Zalakain.

Hablaba de las características del modelo de cuidados de larga duración. Crisis de cuidados: Hay más personas para cuidar, durante más tiempo y con las mujeres trabajando, también, fuera de casa. Justo el modelo contrario al que hemos conocido hasta ahora: menos gente mayor que vivían menos tiempo y muchas mujeres cuidando a todas esas personas y la intervención pública en clave de beneficencia. En esa época hubo una expansión de los servicios públicos de salud, pero no en el sistema de cuidados. A partir de los 1990-2000 el modelo ha cambiado radicalmente, con la crisis de los cuidados. El cuidado como un elemento también propio del Estado de bienestar con la Ley de Dependencia del 2006, una Ley de Servicios Sociales de 2008 y la responsabilidad pública de los cuidados. Intervienen cuatro esferas para la provisión de cuidados: la familia, la administración pública, la iniciativa privada y también la comunidad como elementos fundamentales en el tema de cuidados. La mayor carga la sigue asumiendo la familia -cuidados informales. Estamos hablando de un proceso de mutualización -no es la familia la única obligada a atender-, des-familiarización, -que no sean sólo las familias las que se hagan cargo- y desmercantilización -que no se depende del mercado para atender-. Proceso de mayor responsabilización pública pero aún incompleto, parcial y lento. El catálogo de servicios es aún bastante limitado y rígido, aunque se trata de un derecho subjetivo. El modelo tiene un reparto de competencias (central, territorial, municipal, que complica la gestión) que genera problemas. Es además una economía mixta de proveedores: pública, privada sin fin de lucro o empresas mercantiles. En Euskadi gastamos lo mismo en cuidados a la dependencia que en Francia, Alemania, Reino Unido, Holanda, a pesar de tener menor presión fiscal. Cuando se habla de cuidados hay que hablar de intereses y dilemas. Intereses: de usuarias, futuras usuarias, cuidadoras familiares, trabajadoras, empresas, no siempre coinciden. Los dilemas: no se puede, al mismo tiempo, contener gasto, ampliar coberturas, mejorar salarios e incrementar ratios; hay que elegir en función de las prioridades y con realismo. Reto: mutualizar, desfamiliarizar, desmercantilizar. Reto: Para garantizar la responsabilidad pública es preciso avanzar en modelos de inspección, evaluación y gestión de calidad. Reto: Impulsar la agenda de la personalización. Reto: impulsar cuidados en domicilio -mejorar su definición, intensificarlo, diversificarlo…-. (SAT caduco. Dejar de contratar mujeres extranjeras para trabajar 24 horas al día, 6 días a la semana, en aquellas condiciones económicas…). Reto: Desarrollar modelos residenciales ligeros -viviendas comunitarias, apartamentos tutelados…- Reto: Repensar la articulación competencial y la ordenación territorial que es un laberinto que viene del s XIX. (propuesta: base comarcal). Reto: financiación, sin impuestos o una cotización específica no hay servicios, revisión del copago, opaco y demasiado vinculado a la renta, con valores excesivos. Reto: Impulsar una oferta de empresas proveedoras de servicios enraizados en el territorio y técnicamente solventes. Reto: Fortalecer servicios a las cuidadoras informales. Reto: Repartir cuidados entre hombres y mujeres. Reto: Respuesta a la complejidad y a la multi contingencia porque hay personas que acumulan problemas -de salud y sociales-. Reto: Avanzar en la innovación tecnológica, organizativa, filosófica, conceptual e institucional. Reto: Combinar de forma equilibrada las cuatro grandes fuentes de cuidados -familia, administración, empresa y comunidad, sin desproteger, sin sobrecargar, sin desvincular y sin privatizar.

 

9.- LA FORMACIÓN PARA EL BIENESTAR PERSONAL Y SOCIAL DE LAS PERSONAS MAYORES DESDE EL ENFOQUE DE VIDA PLENA. Xabier Garagorri

Xavier Garagorri abordará algunas cuestiones que tienen que ver con el propio estado de bienestar, desde la idea del aprendizaje. Nos comentaba que el bienestar personal y social de las mayores desde el enfoque de la vida plena, las actividades formativas que se abordan desde la comunidad autónoma. Cambio de mirada, cambio de paradigma desde el envejecimiento activo al envejecimiento con vida plena.

Se entiende por estado de bienestar personal y social como resultado de una Vida Plena/Bizitza Betea. Entendiendo por Vida Plena aquella aspiración (utopía) en la que teniendo en cuenta la situación particular de cada uno y las condiciones y recursos del contexto (oportunidades), se logran desarrollar al máximo posible las capacidades personales, así como satisfacer las necesidades básicas personales y sociales. No hay un standard de Vida Plena: cada persona tenemos nuestro propio itinerario vital “yo soy yo, y mis circunstancias”. Las necesidades básicas para la vida (propuesta de Helduak Adi!) son: las necesidades fisiológicas, motrices y de salud; necesidades de libertad, seguridad y de protección; Necesidades de conocimiento, cuidado de la naturaleza y de uso de la tecnología; Necesidades afectivas, sociales y comunitarias; Necesidades lúdicas, estéticas y artísticas; Necesidad de dar sentido a la vida. Estas necesidades las tenemos todas las personas a todas las edades, en cualquier lugar y época. Qué añade el planteamiento de vida plena al paradigma de envejecimiento activo: las necesidades de cuidado de la naturaleza, las necesidades afectivas, las necesidades lúdicas, estéticas y artísticas, y sobre todo, la que unifica todas ellas, la de dar sentido a la vida. Para desarrollar estas necesidades, básicas, todas ellas interrelacionadas, se precisan recursos-satisfactores y también, no lo olvidemos, capacidades-competencias. Personalización: la propuesta de vida plena puede servir para hacer un autodiagnóstico (me miro y hago un repaso de cada una de las necesidades básicas, identificando fortalezas y debilidades). Respecto a los recursos, las necesidades: “Una sociedad fracasa si no alcanza a a asegurar el umbral de oportunidades para satisfacer las necesidades básicas para la vida, no solo las elementales de supervivencia (Nussbaum)”. Tener recursos, oportunidades, medios, es imprescindible, pero las capacidades y competencias para hacer un uso competente de esos recursos es también imprescindible. “La verdadera riqueza de una nación esté en su gente” IDH ONU.

Cuál es la oferta formativa actual en la CAV para las PM y propuestas de mejora, cómo responde al modelo de Vida Plena presentado. El universo de agentes formadores está liderado por Aytos. y asociaciones de personas mayores -que no disponen de infraestructura humana- recursos que habría que impulsar. Los hombres participan mucho menos que las mujeres de las actividades formativas, habría que activarlos. Respecto a cómo responden a las 6 necesidades básicas descritas, la oferta formativa actual abarca todas ellas. Respecto a la orientación se da mucha importancia al desarrollo personal, también a la transmisión de conocimiento, y mucho menos a la utilidad social. Esto tiene mucha importancia a la hora de responder al ideal de la Vida Plena. Desde Helduak Adi! consideramos más interesante impulsar las actividades formativas de utilidad social, y a partir de ello impulsar el desarrollo personal y la transmisión de conocimiento, pero partiendo preferentemente del eje de la utilidad social. En cuanto al formato de los cursos, son mayoritariamente formatos pasivos. Respecto al idioma, habría que promocionar la presencia del euskera. Respecto al diseño de la oferta formativa, una línea de mejora clave sería el enfoque de “vida plena”: orientar a los agentes formadores para que elaboren un plan de formación que tenga en cuenta de forma equilibrada tanto las competencias que se precisan para satisfacer todas las necesidades básicas para la vida como los intereses personales de las y los participantes; impulsar de un mayor número de actividades formativas orientadas a proyectos de utilidad social. Reforzar la participación de las personas mayores en el programa y diseño de la oferta, potenciar el uso del euskera, combinar la presencia de lo presencial y lo virtual. Crear un equipo técnico de apoyo para la búsqueda de formadores, diseño de planes de formación… Convendría hacer un estudio para conocer la inversión en educación no formal de las personas mayores (25-30% de la población) comparándola con las edades que la preceden y en su caso, ajustar presupuestos, además de revisar requisitos y criterios de evaluación del Decreto y la Orden vinculadas a la Ley de Aprendizaje a lo Largo de la Vida.

Helduak Adi! ha elaborado, junto con el GV, la Guía para la elaboración de Planes de Formación de las Personas Mayores, que se pretende presentar en otoño 2022. Se trata de una propuesta orientativa.

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